Sabor andaluz

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2 diciembre, 2013 por me guardas el secreto

Llegando a Andalucía, concretamente a Granada….y sin todavía percibirla con la vista, ya empiezo a olerla ….su aroma te embriaga….te va llenando. Me imagino por sus calles y recuerdo feliz su paisaje urbano, la blanca montaña y el mar de árboles y bosques que ladean cada sierra y que te saludan a las puertas de Granada, desde donde puedes notar como los aromas de esta ciudad andaluza y de origen musulmán, te rocían con su mágica y embriagadora fragancia y te dejan una sensación de frescura capaz de hacerte soñar por tan solo un segundo, la increíble historia de esta antigua ciudad.

Adentrándome en ella, se reproducen en mí  todas las fragancias del Reino de Granada, el cual me cuenta su pasado histórico de la manera más sensitiva posible, a través de su olor, de su esencia. Caminando por el casco histórico de la ciudad, me sumerjo en el mundo de los olores de Al-Ándalus, pienso en todos los hechos que allí se dieron lugar, y entonces observo sus calles, sus monumentos, sus gentes, sus barrios, sus plazas y sus jardines, y sueño la maravillosa melodía de su arte flamenco y la fantasía de sus aromas que tienen mucho que contar.

En este viaje voy intentar transmitir  lo que percibieron mis sentidos en aquellos días en que visité Granada, y que voy a trasladar en este post, poniendo el acento en los aromas y en las esencias que sumí y que cuentan la apasionante historia de la ciudad, aromas que emanan lentamente de cada uno de los recovecos de su espacio urbano y que provienen lejanos y antiguos de Al-Ándalus, hacia mis inquietos sentidos anhelantes de aromas, fragancias y perfumes granadinos.

Mi recorrido por Granada, empieza con el intenso olor a musgo umbrío del Darro, también conocido como el paseo de los tristes, ese paseo cuyo río te envuelve y te transporta a la naturaleza más pura, evadiéndote así de la contaminación y del bullicio de la ciudad, a pesar de estar prácticamente en el centro de la misma.

Desviándonos de este paseo, me adentro en el olor tan fuerte del barrio del Albaicín,  donde puedo apreciar el legado que dejaron los musulmanes. El verde olor se adueña de la calles a través de  esas especias aromáticas como el eneldo, azafrán, cilantro…que allí nos dejaron cuando habitaban aquellas tierras.

A destacar también, la presencia en los jardines hispano-islámicos de las vistosas  flores y plantas, que rodean tantos espacios de la ciudad, pero más concretamente, la Alhambra, y el Generalife, en el interior  de sus jardines encontramos flores tan olorosas, como las rosas, azahar, violetas, alhelíes, lirios adelfas, y jazmines, que provocan en el olfato de los que lo visitan una explosión de sensaciones difíciles de definir pero que te transportan al frescor más absoluto.

No me puedo olvidar de su espectacular catedral, rodeada en todas su naves por puestos moriscos, de té, y esencias aromáticas, que perfuman todo el centro histórico y que te invitan a un viaje al pasado, simplemente aspirando su esencia, una remesa de especias y plantas que se ofrecen en los mercados y en los curiosos puestos que inundan sus calles.

Y por que no hablar también del arte flamenco que allí se respira, teniendo el honor de ser espectadora de uno de ellos, su baile te transporta, a la belleza de las rosas abiertas en primaveras, es su pura pasión natural.

Todo este recorrido he intentado transmitirlo, de la  mejor manera que sé, es decir, a través de un rico postre. Esta combinación de aromas, ha dado lugar a una dulce tarta de queso, con una confitura de granada, gelatina con pétalos de rosas y un bizcocho con aroma de azahar, una fusión de sabores andaluces.

Para esta elaboración andaluza he utilizado los siguientes ingredientes:

Para la crema de queso: Para la confitura de granada:
500 gr. Nata para montar 2 granadas grandes
500 gr. Queso para untar 60 gr de edulcorante
2 hojas de gelatina 40 gr de agua
Para el bizcocho: Para la decoración:
100 gr de harina 150 gr de agua
2 huevos 2 hojas de gelatina
15 gr de edulcorante 15 gr de pétalos de rosas
Una cucharadita de aroma de azahar

Granada

foto1 (2)

La manera de llevar a cabo este trocito de dulce andaluz ha sido la siguiente:

Primero, elaboramos el bizcocho: mezclamos la harina, los huevos,el edulcorante y el aroma de azahar,lo batimos todo, y al ser una cantidad pequeña,lo pondremos aproximadamente, 12 minutos en el horno a 180º y ya tendremos nuestra base, que una vez enfriada, melaremos. A continuación, pondremos en un cazo a fuego lento la nata,y cuando ésta empiece a hervir incorporaremos el queso para untar, retiramos del fuego,añadimos la gelatina y lo juntamos encima de la base en el molde.

Ahora es el momento de realizar nuestra confitura de granada, muy sencilla pero especialmente deliciosa,y poco utilizada, primero desgranamos las granadas en un bol procurando no dejar restos del telillo blanco, que es muy amargo, y a continuación los aplastamos un poco con un tenedor, los pasamos a un cazo añadiéndole también el agua  y el azúcar y lo ponemos a cocer a fuego lento, durante media hora. Al retirarlo del fuego, los pasamos por un pasapuré, con el que recuperaremos todo el jugo y la pulpa, dejando en él las partes duras del grano, dejamos enfriar y ya podemos untarla encima de nuestra tarta de queso.

Después repetimos la misma operación con el queso y la nata y lo integramos de nuevo, esta vez, encima de la mermelada, con cuidado de que ésta esté bien fría y untada, sino se nos embrollará con esta nueva mezcla de queso y nata.

El toque final de esta tarta con sabor andaluz, se lo dan los pétalos de rosa deshidratados y comestibles (también sustituibles por té de rosas). Con agua de mineralización muy débil, preparamos una gelatina neutra, a la cual le añadimos dichos pétalos y los incorporamos como terminación a nuestra tarta, lo que que supondrá una sensación y un sabor nuevo para el paladar, que nos transportará a los frondosos y frescos jardines de La Alhambra al degustarla.

Espero que os animéis a elaborar esta receta, que para mí tiene una combinación de aromas (azahar, granada y rosas) muy atractivos para el paladar, y también muy representativos de la ciudad que me acogió durante unos cortos pero aromáticos días.

Sólo me queda añadir, que visitando sus calles, sus paseos, sus jardines y hablando con sus gentes, me llevo de este lugar, la frescura que intuí, la alegría que busqué y las sensaciones que deseé a través los olores y perfumes y que  todavía me reservo un olor muy especial para mí, que allí descubrí, pero ese shh…secreto.

2 pensamientos en “Sabor andaluz

  1. Después de semanas de un sitio para otro…Madrid-Benidorm-Granada…..he tardado pero al fin a llegado la ansiosa entrada de Granada,espero que disfrutéis leyéndola y elaborando la receta tanto o más como yo creándola y escribiéndola. Un saludito😉

    • Alba dice:

      Me ha encantado!!! todo!!! la entrada, el postre, su presencia….y sobretodo ese viaje a tierras andaluzas! enhorabuenAa loli por este postre tan especial y que para mí dice mucho.

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